¿Cuándo empezar a ir a terapia? Señales de cuándo es el momento

¿Cuándo empezar a ir a terapia? Señales de cuándo es el momento

El momento adecuado

La decisión de buscar terapia es un acto de valentía y una inversión crucial en tu bienestar. Sin embargo, muchas personas dudan sobre el momento «adecuado» para empezar. La realidad es que no hay un único disparador, sino una serie de señales y situaciones que indican que quizás es hora de buscar ayuda de un profesional.

La señal de alarma: el deterioro funcional

El indicador más claro y universal de que necesitamos ayuda ocurre cuando tus dificultades emocionales o psicológicas comienzan a interferir de forma demasiado constante en áreas esenciales de tu día a día, lo que entendemos como deterioro funcional.

Afecta al rendimiento laboral o académico. Apareciendo dificultad para concentrarte, baja productividad, o un miedo persistente que nos impide cumplir con nuestras responsabilidades. Vemos como afecta a nuestras relaciones interpersonales; conflictos constantes con la pareja, la familia o los amigos, aislamiento social o incapacidad para conectar con los demás.

Y sobre todo en el autocuidado; cambios en los hábitos de sueño (insomnio o hipersomnia), alimentación alterada (pérdida o aumento de peso significativo) o abandono de actividades que antes disfrutábamos.

Si el malestar es tan grande que nos impide vivir una vida plena y funcional, el momento de empezar es ahora.

Señales psicológicas clave

 Más allá del deterioro funcional, también existen indicadores más específicos que no debemos ignorar. Estos nos dicen que necesitamos un espacio de procesamiento y apoyo.

Ansiedad o preocupación persistente

Si sientes un estado constante de nerviosismo o tensión sin una causa clara y te resulta imposible desconectar de los pensamientos negativos. Así como los ataques de pánico o la sensación de que «algo malo va a pasar» son señales de un malestar que quizás requiere de un manejo profesional.

Tristeza profunda y prolongada

Si experimentas una sensación de vacío o desesperanza que se alarga en el tiempo y sientes que has perdido el interés por actividades que solías disfrutar (anhedonia) así como los cambios de humor extremos, puede que estés experimentando un episodio depresivo que consular con un terapeuta.

Dependencia de sustancias o conductas

Usas el alcohol, drogas, comida, compras, o el trabajo en exceso como forma de escapar del malestar, para evitar sentir o pensar en otros problemas, también es un motivo de consulta muy habitual.

Gestión ineficaz de ciertas emociones y repetición de patrones

O si por ejemplo tus reacciones emocionales son desproporcionadas a la situación, si estallas en rabia o reprimes la ira hasta que te sientes completamente abrumado o abrumada. 

O te das cuenta de que repites los mismos errores en las relaciones o te enfrentas a los mismos conflictos una y otra vez, y no sabes cómo romper ese ciclo, también son indicativo de que puede que algo no vaya bien.

Terapia no es solo para la crisis: el crecimiento personal

Un error común es creer que solo se debe ir a terapia cuando se está al borde del colapso. En realidad, la terapia es una herramienta para el crecimiento personal y la prevención. Para el autoconocimiento; si quieres entender por qué eres como eres, cuáles son tus patrones o de dónde vienen tus miedos y creencias. 

La terapia te ofrece un espejo seguro. Si para ti es importante el desarrollo de habilidades; quizás necesitas mejorar tu asertividad, aprender a poner límites en tus relaciones, o adquirir herramientas para una mejor gestión emocional. También es un espacio de apoyo para ciertas fases de la vida. 

La vida está llena de grandes cambios que, aunque sean positivos, generan estrés; como mudanzas, el nacimiento de un hijo, un ascenso, un divorcio, o el duelo por la pérdida de un ser querido. Un terapeuta puede ayudarnos a navegar estas transiciones con estabilidad. Y en especial la terapia nos provee de prevención y resiliencia. 

Fortalece tu capacidad de regularte y acompaña en el camino de esa construcción de defensas psicológicas para enfrentar futuras adversidades de la vida.

El mito de «puedo con esto solo»

A menudo esta sociedad se cuelga la medalla de la autosuficiencia, llevando a muchas personas a posponer la terapia bajo la creencia de que deberían ser capaces de «arreglarse» solos.

Y aunque cada psicólogo es diferente y cada terapia es única, el psicólogo no está ahí para decirte qué hacer, sino para proporcionar un punto de vista neutral. Ayuda a desarrollar nuestras propias herramientas para sobreponernos a los problemas de la vida. Y nos proporciona espacio seguro. Un lugar libre de juicio donde poder ser honestos con nosotros mismos y acerca de nuestros sentimientos más complejos y difíciles.

Debemos sobre todo tener en cuenta que pedir ayuda no es un signo de debilidad; es la máxima expresión de la responsabilidad personal y el compromiso con tu propia salud.

Conclusión sobre cuándo empezar a ir a terapia

No debemos esperar a que el problema sea algo insostenible para nosotros.

Si tu malestar es agudo o aparece desde hace mucho tiempo e interfiere en tu trabajo, sueño o relaciones, el momento para empezar terapia es ¡ahora!

Si por ejemplo la señal es puramente emocional y tu preocupación o tristeza se prolonga más de lo que consideras normal, el momento es cuando te das cuenta de que no lo puedes gestionar por ti mismo.

Para problemas relacionales o de ciertas conductas, por ejemplo si repites patrones dañinos y deseas un cambio, el momento es al identificar ese patrón.

Finalmente, si el objetivo es de crecimiento personal (mejorar tu autoconocimiento, límites o asertividad), el momento es cuando tienes la motivación y el deseo de invertir en ti mismo.

En definitiva, si llevas tiempo pensando en ir a terapia, o si has intentado resolver tu malestar por tu cuenta sin éxito, ya tienes la respuesta. El momento de empezar a ir a terapia es tan pronto como te des cuenta de que tu vida podría ser mejor con ayuda profesional. Lo importante es tener en mente que tu salud mental es tan importante como tu salud física. 

No postergues la cita que podría cambiar tu perspectiva y en última instancia, tu vida.

Si te has sentido identificado con alguna de estas señales, no lo dejes para más adelante, en Psicólogos Majadahonda te ofrecemos un espacio seguro donde empezar a trabajar en tu bienestar desde la primera sesión.

Llámanos o solicítanos una cita y te ayudaremos.

Bibliografía

Clínica Alemana. (2023, 13 de febrero). Psicología: cuándo ir al psicólogo y comenzar un proceso de psicoterapia. https://www.clinicaalemana.cl/articulos/detalle/2023/cuando-ir-al-psicologo-y-comenzar-un-proceso-de-psicoterapia

American Psychological Association (APA). (2012, 12 de enero). Entendiendo la psicoterapia. https://www.apa.org/topics/psychotherapy/entendiendo-la-psicoterapia

Cook, S. C., Schwartz, A. C., & Kaslow, N. J. (2017). Evidence-Based Psychotherapy: Advantages and Challenges. Neurotherapeutics : the journal of the American Society for Experimental NeuroTherapeutics, 14(3), 537–545. https://doi.org/10.1007/s13311-017-0549-4

Alejandra Casado Herranz

Cita
"Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo, cualquiera puede comenzar ahora y hacer un nuevo final." — Carl Bardn

Ver otros artículos