Reprimir las emociones consecuencias

La represión es una de las características más importantes del comportamiento humano. Es el proceso mediante el cual los individuos reprimen consciente o inconscientemente diversos aspectos de sus patrones, sentimientos, pensamientos y acciones de comportamiento. Es este mismo proceso, que es la base para un enfoque psicológico conocido como la teoría de la represión de la psicología. El supuesto básico de esta teoría es que las emociones o los pensamientos reprimidos vienen a la superficie en un momento posterior en la vida cuando estas emociones y pensamientos están en proceso de ser tratados. Este proceso de “salir a la superficie” es gradual y puede tardar años pasar.

El enfoque principal de esta teoría es el aspecto de las emociones reprimidas. El concepto central de este enfoque es que la situación de vida, la actitud, los patrones de pensamiento y las reacciones a las situaciones de la vida, que es el resultado de esas emociones reprimidas, son responsables de nuestra situación psicológica y emocional. Esta es la razón por la cual las emociones reprimidas se consideran muy importantes para evaluar el estado psicológico de una persona. Según la teoría de la represión, todas las estructuras psicológicas principales están formadas por emociones reprimidas.

El proceso de supresión de las emociones tiene dos pasos. Primero, una sensación o idea está reprimida y esto se hace conscientemente por el individuo. El individuo pasar por alto sus propias emociones para seguir adelante con su vida. Esto conduce a la segunda fase del proceso que es el desarrollo de sentimientos debido a esas emociones que se han ido tapando.

Para comprender cómo se relaciona esta relación entre las emociones reprimidas y el desarrollo de necesidades emocionales saludables, es necesario comprender cómo las emociones reprimidas afectan nuestra capacidad para diferenciar entre lo que es bueno y malo. Cuando estamos reprimiendo un sentimiento, no tenemos conocimiento de si es positivo o negativo. Esto significa que nuestro juicio sobre las cosas se vuelve bastante borroso y podemos creer que estamos haciendo bien cuando en realidad es todo lo contrario y las emociones tarde o temprano se volverán contra nosotros.

La segunda etapa del proceso de supresión de las emociones, que es el desarrollo de sentimientos, conduce a la tercera etapa, que es la capacidad de tomar actuar cuando todas esas emociones dan la cara. En esta fase es cuando las personas suelen buscar ayuda psicológica.

Reprimir las emociones nos puede afectar de manera negativa con las personas de nuestro entorno. Lo vemos muy a menudo en terapia de pareja en Psicólogos Majadahonda. Muchas veces esta situación conduce a una ruptura por no haber tenido el valor de contar nuestras sensaciones a tiempo.

Si sientes que tus emociones que reprimiste en su día te están afectando ahora, o notas que estás reprimiendo sentimientos y no sabes cómo enfocarlo, en Psicólogos Majadahonda podemos ayudarte.

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