Con la llegada del nuevo año, es habitual que pensemos en las típicas listas interminables de propósitos: cuidarse más, hacer ejercicio, ser más productivo, cambiar de trabajo, etc.
Tanto que el mes de enero se termina convirtiendo en una meta simbólica cargada de expectativas. Sin embargo, con el paso de las semanas, muchas de estas metas se diluyen, dando paso a la frustración, la culpa y la sensación de “otra vez no he podido”.
Para comprender qué ocurre, conviene tener presente que a menudo lo que nos bloquea tiene más que ver con cómo definimos nuestras metas que con la falta de motivación.
Lejos de los propósitos rígidos y poco realistas, este comienzo de año puede abrir la puerta a intenciones más significativas, apoyadas en la autocompasión, el equilibrio emocional y cambios sostenibles.
Cuando los propósitos se convierten en una fuente de presión
Es frecuente escuchar frases como: “Si en enero no cambio esto, ya no cambiaré nunca” o “debería poder hacerlo, todo el mundo puede”.
Estos mensajes internos, llenos de exigencia, suelen alejarnos del bienestar en lugar de acercarnos a él. Vivimos en una cultura que premia el rendimiento constante, pero pocas veces se habla del desgaste emocional que esto genera.
Desactivar ese ‘juez interior’ severo es uno de los objetivos principales de la terapia psicológica para adultos, donde aprendemos a motivarnos desde el cuidado y no desde el castigo.
Kristin Neff (2011) explica que tratarnos con dureza ante el error, activa respuestas de amenaza que bloquean la capacidad de aprender y adaptarnos al entorno. En cambio, cuando nos hablamos con amabilidad, aumenta la tolerancia al malestar y la motivación para volver a intentarlo.
No es una actitud de conformismo, es progresar apoyándote en una base emocional más segura.
La importancia de plantear metas realistas y ajustadas a tu vida
Uno de los errores más comunes al establecer propósitos de año nuevo es no tener en cuenta el momento vital en el que nos encontramos.
No es lo mismo proponerse nuevos hábitos desde una etapa de calma que hacerlo en medio de una situación de estrés, duelo o sobrecarga.
Los propósitos realistas no son los más sencillos, son los que tienen en cuenta tu energía actual, tus recursos y tus límites. Desde la psicología de la motivación se ha observado que las metas ligadas a razones internas como el autocuidado, la salud emocional o el deseo de estar mejor con uno mismo, suelen sostenerse más en el tiempo que aquellas impulsadas por la presión externa (Ryan & Deci, 2017).
Preguntarnos “¿para qué?” queremos alcanzar determinadas metas en nuestra vida puede transformar por completo la forma en la que nos relacionamos con nuestros objetivos.
Pequeños cambios que sí generan transformación
No es necesario cambiar toda tu vida en un mes. De hecho, los cambios más duraderos suelen comenzar por acciones muy pequeñas. BJ Fogg (2019) habla de los “micro-hábitos”: conductas tan sencillas como leer dos páginas o practicar la respiración consciente. De hecho, iniciarse en el Mindfulness es una forma excelente de aprender a parar y conectar con el momento presente sin juzgarse.
Por lo tanto, no importa tanto la magnitud del cambio, es la constancia lo que destaca en el camino hacia la consecución del objetivo. Saltarse un día no rompe el proceso, abandonar por completo, en cambio, sí. Desde este enfoque, el progreso deja de medirse en resultados espectaculares y se centra en la continuidad.
Autocompasión: tratarse bien para poder sostener el cambio
Un aspecto clave para que los nuevos propósitos no se conviertan en una fuente de sufrimiento es la autocompasión.
Ser autocompasivo implica reconocer las propias dificultades sin juzgarse, entender que equivocarse forma parte de la condición humana y responder al error con amabilidad en vez de recurrir al castigo.
Las investigaciones de Neff y Germer (2013) muestran que las personas con mayor autocompasión presentan menos ansiedad, menos síntomas depresivos y mayor capacidad para retomar sus objetivos tras una recaída.
En el contexto de los propósitos de año nuevo, esto implica poder afrontar los tropiezos con comprensión y continuar avanzando sin añadir culpa ni desvalorización personal.
Pautas prácticas para establecer propósitos con sentido
A continuación, algunas pautas sencillas que pueden ayudarte a construir propósitos más realistas y sostenibles son:
● Conectar tus propósitos con tus valores: ¿Qué es importante para mí? ¿Por qué quiero este cambio?. Los valores son brújulas internas que sostienen la motivación a largo plazo.
● Empezar por un solo cambio: elegir demasiados objetivos a la vez suele generar saturación.
● Dividir la meta en pasos pequeños: cuanto más concreto, más fácil de sostener.
● Diseñar un entorno que te ayude: dejar preparadas las cosas reduce la dependencia de la fuerza de voluntad.
● Aceptar la irregularidad: avanzar no es hacerlo perfecto, es hacerlo posible.
● Celebrar los avances: reconocer lo que sí haces fortalece la motivación.
● Pedir apoyo si lo necesitas: compartir tus objetivos con alguien de confianza puede marcar la diferencia.
Un nuevo año como una oportunidad, no como una exigencia
Crecer personalmente implica avanzar hacia lo que necesitas para sentirte en equilibrio, sin intentar ser alguien distinto. Los cambios verdaderos no suelen surgir de grandes promesas hechas en enero, nacen de decisiones pequeñas, repetidas y sostenidas en el tiempo, acompañadas de una relación más amable contigo mismo.
Este nuevo año puede ser una invitación a escucharte con más respeto, a marcarte metas posibles y a permitir que el proceso sea tan importante como el resultado.
¿Te gustaría empezar el año con propósitos más realistas y alineados contigo?
En Well Being Psicólogos Majadahonda te acompañamos a construir propósitos con sentido, conectados con tus valores y tu bienestar emocional. Muchas personas llegan a consulta en enero con sensación de bloqueo, frustración o autoexigencia excesiva.
Desde la terapia trabajamos la motivación, la gestión emocional, la autocompasión y la construcción de hábitos sostenibles, adaptados a cada momento vital.
Si quieres comenzar el año con mayor claridad, equilibrio y acompañamiento profesional, puedes solicitar tu cita y empezar a construir los cambios que deseas a tu ritmo.
Tu bienestar empieza aquí.
REFERENCIAS
– Fogg, B. J. (2019). Tiny habits: The small changes that change everything. Houghton Mifflin Harcourt.
– Neff, K. D. (2011). Self-compassion: The proven power of being kind to yourself. HarperCollins.
– Neff, K. D., & Germer, C. K. (2013). A pilot study and randomized controlled trial of the mindful self-compassion program. Journal of Clinical Psychology, 69(1), 28–44. https://doi.org/10.1002/jclp.21923
– Ryan, R. M., & Deci, E. L. (2017). Self-determination theory: Basic psychological needs in motivation, development, and wellness. Guilford Press.
Javier Pérez Prado