La vergüenza

Las dos caras de la Vergüenza

En algún momento de nuestra vida hemos experimentado una situación dondelas mejillas se sonrojan, el corazón palpita acelerado, bajamos la mirada y pensamos “tierra trágame”. Ese momento,que no sabemos qué decir, nos quedamos sin palabras, en blanco. En definitiva, ese momento de vergüenza que se hace indescriptible.

Sentir vergüenza es un sentimiento normal y natural ya en los primeros años de vida. Entorno a los tres o cuatro años, los niños se hacen conscientes de que sus acciones pueden generar risitas, comentarios desagradables, burlas, y puede aparecer el sentido del ridículo.

La vergüenza: es un aprendizaje vicario y tiene que ver también con los mensajes que recibimos del otro desde niños. La vergüenza es una emoción social con una función adaptativa, esto es, ayuda a la persona a darse cuenta de las consecuencias de sus acciones, reconocer errores e incluso impedir llevar a cabo determinados actos. Por ello, además de tener una función adaptativa al entorno, funciona como protectora del autoconcepto (opinión de se tiene de sí mismo, p.e soy amable). En otras ocasiones, es tan potente el sentimiento de vergüenza que se puede volver en contra de uno mismo, cuartando la capacidad de acción y de abordar determinadas situaciones de la vida diaria por el simple hecho de dar más importancia a las opiniones, comentarios o reacciones de los demás más que a la opinión, comentario o acción de uno mismo.

El hecho de dejar un espacio demasiado amplio a la vergüenza, sin darse permiso para cometer errores o actuar de forma desafortunada en determinadas situaciones, coarta la capacidad de encontrar estrategias de afrontamiento para solventar problemas, circunstancias adversas, etc. Si la vergüenza tiene un papel demasiado importante en tu vida y se muestra insistente y testaruda, me gustaría que te llegara este mensaje: Tú eres importante (lo creas o no). Puedes dirigirte una mirada amable, tolerante y comprensiva. Para que la vergüenza seat u aliada y compañera de viaje adaptativa y protectora, te propongo lo siguiente:

-Puedes aprender herramientas en habilidades sociales que te permitan recibir críticas de forma positiva y te ayuden a relacionarte con los demás desde una posición asertiva

-Exponerte a aquellas situaciones que te generan sentimiento de vergüenza, utilizando mientras tanto auto-instrucciones positivas para hacerlas frente desde una posición de empoderamiento. (Esta práctica te ayudará a fortalecer y proteger tu autoconcepto).

Tu opinión es válida e importante. Puedes expresar tus ideas, dejando a un lado, el miedo a la crítica o al ridículo. Ser consciente de que los demás también se equivocan, o de que no prestan tanta atención como creemos a todo lo que hacemos, decimos, etc, te ayudará a relajarte.

-Tu forma de vestir, de hacer, de reírte, de andar, de expresarte….es tuya, no te critiques tanto!

– Ten presente que es difícil caer bien a todo el mundo, y además, no es necesario para tener una vida feliz.

En Psicólogos Majadahonda, la sensación de vergüenza excesiva, timidez o foabia social es una de las problemáticas más frecuentes por las que nuestros pacientes nos piden cita. Nuestra labor como psicólogos online y presencial en estos casos consiste en ofrecerles herramientas muy concretas para conseguir superar la vergüenza, y suele ser un tratamiento muy agradecido, ya que en pocas sesiones consiguen sentirse mejor.

No esperes más a sentirte mejor, en Psicologos Majadahonda realizamos terapia de fobia social online y terapia de fobia social presencial en majadahonda para conseguir que la vergüenza no te impida tener una vida más feliz.

Autora: Mª Ángeles Cerrillo Arias

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